Sunday, April 30, 2006

Ahi Vamos Cerati

Bueno, me tomé mi tiempo para escuchar el nuevo disco de Gustavo Cerati, "Ahi Vamos" (2006), un disco que retoma su vena rockera, guitarrera y más potente y deja los etéreos ambientes electrónicos que caracterizaron a sus anteriores discos.
Tal vez este no sea un giro de 180 grados, ya que su anterior trabajo “Siempre es Hoy” (2002) ya era menos electrónico que el denso “Bocanada” (1999), primer trabajo después de disuelto el mítico Soda Stereo.
A primera impresión su nuevo trabajo “Ahí vamos” da la sensación de un Cerati que como muchos otros consagrados se copia a si mismo en el epílogo de su carrera. Dirán algunos que se le acabaron las ideas, otros que lo hizo con fines comerciales. Pero más allá de las motivaciones del origen de este disco, me dio la sensación de que hubiese tomado las partes más interesantes de su trabajo con Soda Stereo para usarlas en un nuevo disco. Así “ Dios nos Libre” suena inconfundiblemente a “Texturas” del imprescindible “Dynamo” (1992) personalmente el mejor trabajo de su etapa en Soda Stereo. “Adiós” recuerda demasiado a “Canción Animal” del álbum homónimo (1990).
Eso es lo que me pareció a primera impresión. Pero decidí dejar ese prejuicio y volver a escucharlo, esta vez como alguien que nunca escuchó Soda Stereo. Lo que encontré fue un muy buen disco. De un sonido límpido que ya algunas bandas europeas quisieran tener. Este disco fue grabado en el estudio del mismo Cerati y masterizado en New York.
La batería para quitarse el sombrero (fueron cuatro los bateristas que grabaron en este disco dependiendo de la canción), pero la fuerza e intensidad de las guitarras es la que nos acompaña en cada tema dándole una unidad sonora a las 13 canciones.
Resaltan los mínimos arreglos electrónicos, auque creo que en “Me quedo aquí” la hubieran potenciado mucho más. Para resaltar “Lago en el cielo” la canción mejor lograda del disco y que evoca coquetamente a “Siempre es Hoy”.
En “Crimen” tenemos la sensación de algo especial y diferente, mientras que “La excepción” y “Al fin sucede” nos restriegan en la cara que este gran músico sigue vigente y camino a la trascendencia musical.
Finalmente, si alguien debe copiar a Cerati quien mejor que el propio Cerati para hacerlo. Lo que no se logra en imaginación se gana en calidad sonora. Buen disco de un buen músico, solo eso y nada más. Como dirían los Pink Floyd: “Us and them and after all we're only ordinary men…”

Tuesday, April 25, 2006

Carta de Miguelito a Mafalda


Lo que le escribió Miguelito a Mafalda, después de tantos años...

Carta de Miguelito a Mafalda
Lo que le escribió Miguelito a Mafalda, después de tantos años...
Querida Mafalda:
En este día tan especial me acordé de tu cumpleaños...
¡Cómo pasa el tiempo!
Nacimos en el corazón de un país que soñaba.

¡Cuantas utopías! ¡Cuantos deseos de crecer, de mejorar las cosas!
Nos tocó convivir con un tiempo de hombres creativos: Luther King, Che Guevara, Juan XXIII, John Kennedy; nos trasmitieron el sentido de la justicia, el valor de los sentimientos, la maravillosa aventura de pensar con la propia cabeza...

Ayer me preguntaba por nuestra amiga Libertad, aquella pequeñita que un día encontraste en una playa, no me acuerdo si era Santa Teresita o Mar del Tuyu, me acuerdo todavía cuando la presentaste a tus padres...

Era vivaracha y quemadita por el sol de febrero.
¿Donde vive Libertad? ¿Es verdad que la mataron durante la dictadura?
Dicen que la torturaron y su cuerpo desapareció en el Río de la Plata....
Me cuesta pensar que se murieron sus sueños. ¿Y si vive? ¿Estará filosofando sobre la fragilidad de las cosas y el sentido de la vida?

¿Qué fue de Susanita? ¿Se casó? ¿Pudo realizar su vocación de ser madre?
La imagino viviendo en alguna ciudad de provincia, paseando del brazo del marido (un hombre bajo y calvo) en una tarde de verano, contenta con sus hijos y cuidando el primer nieto, realizada como tantas comunes mujeres...

Supe de Manolito, que perdió sus ahorros durante el corralito y no soportó tanta crisis. Los últimos días lo vieron cabizbajo, murmurando palabras incoherentes, abandonado como un mendigo en una estación de trenes, triste y abatido como tantos...

Se que Felipe vive en La Habana, que probó con el cine, que tiene un taxi y que habla a los turistas de Fidel y de la revolución con el mismo entusiasmo de cuando vivía en Buenos Aires...
A Guille, tu hermano, lo escuche tocar, hace poco, en la Scala de Milano. Vive en Ginebra, nunca se arrepiente de haber emigrado en los últimos años de Alfonsín, me contó que es feliz con su nueva pareja...

Y vos, querida amiga, ¿cómo estás?
Hace tanto tiempo que no tengo noticias tuyas.
Sé, por otros, que seguis escuchando la radio, que lees los diarios del mundo, que te duele el Irak como te dolía Vietnam, se que trabajas para la FAO por los pueblos del hambre, que estás indignada por la prepotencia de Bush.

Me llegó tu pedido para juntar medicinas para los Medicos sin Fronteras, se que siguen las reuniones en tu casa de París, que estas confundida, inquieta y preocupada por el futuro del mundo...

En fin, Mafalda, se lo suficiente como para saber que seguis viva, viva en el alma, niña como siempre...
De parte mía sigo escribiendo siempre, renegando porque me falta tiempo; creyendo, como siempre, en el valor de la sinceridad, perdiendo oportunidades por manifestar mis ideas.

Algunos días estoy triste y deprimido, pero puede siempre más la alegría que la tristeza...
El mundo no mejoro mucho desde la época en que vivíamos juntos en nuestra patria.
A veces, cuando miro el globo terráqueo, encuentro tu mirada, pienso en todos aquellos que lo miran como vos, en los ojos de los que protestan, de los que no se conforman, y de los que viven en la atmósfera del optimismo y de la justicia..
Esos ojos, junto a los míos, te desean un buen día, querida amiga, por otros cuarenta años tan intensos y jóvenes como los que has vivido.
Un beso grande de tu amigo que te quiere como siempre. Miguelito.

Remembranzas de una ninez de vinilo


Recuerdo claramente el día que los escuche por primera vez, era un martes de 1990 acababa de regresar del colegio de donde había obtenido una mala calificación en un curso y estaba cavilando en como encarar a mi madre. Tenía en ese entonces ocho años cumplidos y todo era extrañamente nuevo.
De pronto el sonido grave de la puerta de madera de la sala me sacó de mi plan de evasión académica. Era mi padre quien en compañía de mi hermana mayor traía una caja grande. Con la ayuda de mis hermanos la caja fue ubicada y abierta en medio de la sala quedando al descubierto un cubo de plástico negro con dos cajas más pequeñas del mismo color en cuya parte superior resaltaba briosamente la palabra “SANYO”.

Era un equipo de sonido de los que traían dos casseteras y algo que ya no era muy común en esos años, pero que este equipo aun tenia; un tocadiscos de los viejos discos de vinilo.
Mi hermana había comenzado a trabajar como profesora de educación inicial, por lo tanto había comenzado también a ganar algún dinero, y asociada con mi padre había decidido hacer tal adquisición musical.
Como era de esperarse mi mala calificación se fue al tacho como se fueron otros asuntos de la agenda del día, postergados o anulados por la intempestiva llegada del aparato a nuestra casa.
Mi padre decidió echar a funcionar el aparto. Primero fue la radio la cual fue probada con el control remoto que venia como accesorio, siguió la cassetera, ya que mi hermano Rafael tenía al alcance de su mano un casete. Todo funcionó bien. Una sonrisa marcaba una felicidad cómplice en todos los presentes de la sala.
El tocadiscos fue inaugurado con un disco de 45 viejo y ruidoso, razón por la cuál no he conservado en mi memoria su nombre ni a que genero musical pertenecía.
A continuación mi padre sacó un LP cuya portada en blanco y negro saltaban las caras de los que por algún tiempo creí eran una sola persona vestida de cafarena negra haciendo muecas. La portada decía un ininteligible “With the Beatles”.
Mientras lo colocaba veía como la aguja del tocadiscos descendía levemente posándose sobre aquel pedazo de vinilo de surcos incontables.
Fue cuando sentí ese el primer It won’t be long de mi vida y sentí como si los hubiese escuchado siempre, como algo tan natural como el día que se le cae a uno su primer diente o va a la escuela por primera vez.
Siento que para mi escuchar a los Beatles fue algo que tenia que ocurrir indefectiblemente en algún momento de mi vida y desde aquel día en que los escuché y memoricé el nombre del grupo, me di cuenta que mucho del mundo que viví y vivo esta impregnado de ellos de alguna forma y nuestras vidas tuvieron y tendrán que adaptarse al hecho de que ellos existieron, se juntaron e hicieron más que música, hicieron un poco nuestra forma de vivir.

Primer comentario

Este es el primer cometario que da inicio a este blog que espero me de el tiempo de mantener actualizado, aun no he decidido que tipo de temas tratar aqui. Si debo escribir tan solo de alguno de ellos o si escribiré de todos indistintamente. Muy probablemente me incline por la segunda opción. Dicho todo esto, aqui se incia una serie de comentarios más a deriva que salidos de alguna estructura mental prefabricada.
Aqui se inician las crónicas del Horla

Counters
Free Hit Counter eXTReMe Tracker